Viajas en lo profundo por los paisajes de Aysén, conociendo su flora y fauna.

Viajas en lo profundo por los paisajes de Aysén, conociendo su flora y fauna.
Información de Aysén

Somos persistentes en creer y decirte que un viaje por Aysén, es viajar a una dimensión de la tierra que nunca antes has conocido. Queremos prepararte para tal experiencia, presentándote con lupa de fina selección, a los animales y vegetación característicos y fundamentales que conviven en nuestra Patagonia.

  • Ficha Técnica

    Tipo de actividad: Avistamiento de flora y fauna típica de Aysén.

    Lugar de inicio: Cualquier provincia dentro de la XI Región de Aysén.

    Lugar de término: En un parque nacional dentro de la XI Región, una fotografía o tu memoria.

    Duración de la actividad: Indefinido.

    Estacionalidad: Todo el año, con más abundancia de especies entre octubre y abril.

    Consideraciones especiales: No todas las especies que nombramos acá pueden ser vistas con      facilidad. Algunas son reacias al contacto humano, como el huemul. Y otras, como los felinos, tienen hábitos nocturnos.

    Reservas: No son necesarios, aunque hay varios guías y recorridos dedicados a avistamiento de flora y fauna típica de Aysén, por lo largo y ancho de este territorio. Además, los guardaparques de las Areas Silvestres Protegidas de Aysén tienen muchos conocimientos que pueden compartir.

Aysén es una región con variedad de climas y especies. Su extenso sistema acuático, se compone de lagos, lagunas, ríos, canales, estuarios, golfos y mar. Para estudiar sus áreas silvestres, los científicos han dividido a la XI región en 3 grandes espacios, super contrastados: la Región del bosque andino-patagónico, con la subregión de la cordillera patagónica, la Región del bosque siempreverde y la zona de las turberas, con 3 subregiones: bosque siempreverde con coníferas, bosque siempreverde micrófilo y turberas, y matorrales con estepas pantanosas. Por último la Región del matorral y de la estepa patagónica, con la subregión del matorral y de la estepa patagónica de Aysén, (Gajardo, 1995).


Nuestros bosques patagónicos poseen características que los hacen únicos, con especies que no existen en otro lugar del mundo, o cuyo comportamiento se da solo en la Patagonia. La densidad de flora aquí es tal, que difícilmente podrás internarte en ella, si no existe un sendero que te lo permita. No obstante su frondosidad, los árboles patagones son de baja altura, pues durante su crecimiento deben sortear factores como temperaturas inferiores a los 0 grados Celsius, lenguas glaciares y nieves que alcanzan anualmente y en promedio los 1.000 msnm., y fuertes y rugidores vientos que vienen permanentemente del oeste, con velocidades de más de 30 m /s.

 

Las familias de especies vegetales que aquí habitan son exclusivas del hemisferio sur. Sus “parientes” –especies muy cercanas genéticamente– residen en Australia y Nueva Zelanda y, como el ciruelillo, en Sudáfrica. Esto es porque los ancestros de estas especies se originaron cuando la Tierra (Pangea) ya se había separado en Eurasia (norte) y Gondwana (sur), pero esta última todavía no se había separado en los distintos continentes.

En Aysén priman dos tipos de bosques, ambos característicos de zonas húmedas frías. Por un lado, territorios poblados de Lenga (Nothofagus pumilio), Coigüe (Nothofagus dombeyi), Tepa (Laureliopsis philippiana) y Ñire (Nothofagus antarctica). Por otro, bosques de tipo higrófito – o de plantas adaptadas a gran humedad– de Ciprés de las Guaitecas (Pilgerodendron uviferum), que crecen entre mallines y coironales.

Estos bosques siempreverdes se distribuyen a lo largo de gradientes notables de precipitación, temperatura y fertilidad de suelo. Esta distribución gradual explica que, tanto en Chile como en Argentina, desde aprox. 35º a 55º latitud sur, y partiendo del litoral de Aysén, donde precipitan cerca de ca. 4.000 mm/año hasta la estepa, donde las lluvias decaen ca. 500 mm/año. La situación es bastante peculiar, poco reportada para otras especies del mundo. La norma es que “cuando cambia el ambiente, cambian las especies”, pero tanto el ñire como el ciruelillo, rompen esa norma, porque ellos son especies que crecen independiente del ambiente, adaptándose a las condiciones presentes en varios de las zonas regionales.

 

En Aysén, ocurren cosas especiales. Una de ellas es que verás que las tres especies de Coigüe  (Nothofagus siempreverdes) co-existen en un mismo espacio. Algo no habitual en el resto de Chile. En la zona de la Carretera Austral, entre Puyuhuapi y Chaitén, verás Coigüe común (N. dombeyi), Coigüe de Chiloé (N. nitida) y Coigüe de Magallanes (N. betuloides) en un mismo lugar.

Junto a los árboles, crecen cercanas al suelo –o sotobosque– especies más pequeñas y arbustivas, como la Quila (Chusquea quila), un tipo de bamboo de hoja perenne que crece en zonas frías de Argentina y Chile, pastos de clima frío, líquenes y abundantes helechos. Sin embargo, las especies verdaderamente emblemáticas y únicas que acompañan a nuestros bosques ayseninos son el Ñire (Nothofagus antarctica) y el Ciruelillo (Embothrium coccineum), arbusto emblemático por sus raíces proteoideas, que lo hacen autosuficiente en cuanto a su fertilización y alimentación.

Fauna

A diferencia de lo que sucede con la vegetación, en nuestro territorio no se puede hacer una división tan segmentada respecto de la fauna que habita en él. Esto es porque la geografía chilena se divide genericamente en grandes zonas mastozoológicas (Osgood 1943). En dicha clasificación, la zona costera y central de la XI Región se ubica en parte de la Región mastozoológica valdiviana, cuyas especies representativas son el Zorro gris (Pseudalopex griseus), el Puma (Puma concolor), la Gata guiña (Oncifelis guigna) y el Coipo (Myocastor coypus). Por otra parte, las zonas más esteparias y cordilleranas se ubican dentro de la Región mastozoológica de la Puna, caracterizada por megamamíferos como Vizcacha (Lagidium viscasia), el Huemul (Hippocamelus bisulcus), Guanaco (Lama guanicoe) y Zorro culpeo (Pseudalopex culpaeus, Osgood 1943).

Los animales vertebrados terrestres de Aysén suman en total 261 especies, 16 de ellas endémicas y 12 introducidas, incluyendo animales domesticados y los usados en la ganadería. Un 26,8% del número total de vertebrados se encuentra con problemas de conservación. Esto quiere decir que se ubican en la categoría de en peligro, vulnerable, rara e inadecuadamente conocida.

En nuestra región lo que más verás son aves, con 190 especies contadas. Le siguen los mamíferos, con 50 especies, los anfibios, con 14 y tan solo 7 especies de reptiles. Pese a que las aves dominan el paisaje, Aysén  se caracteriza, en zonas terrestres, por los mamíferos que en ella habitan, como el Guanaco (Lama guanicoe), el Puma (Puma concolor) y sobre todo, el Huemul (Hippocamelus bisulcus).

A continuación, te detallamos las características algunas de las especies animales más comunes y emblemáticas de aysén, en la categoría vertebradas. Omitimos en esta lista a cetáceos, pinnipedos, mustélidos y buena parte de las aves, pues de ellos tenemos dos artículos a profundidad: “Mira con ojo de pájaro las asombrosas aves de Aysén y Visita una reserva de vida que solo encontrarás en Patagonia: el Golfo de Corcovado.

Anfibios

De las 14 especies de anfibios posibles de encontrar en Aysén, todas corresponden al orden Anura. Dicho en palabras simples, nuestros anfibios son del orden de las ranas y sapos. Todas presentan problemas de conservación y 9 de ellas son endémicas o residen en ambientes dulceacuícolas (lagunas, ríos, esteros, humedales). El resto de las especies habitan en ambientes boscosos.

Sapo manchado (Bufo variegatus): Conocido también como sapo de tres rayas y sapo de Puerto Edén. Junto a la  Batrachyla antartandica, son los anfibios  de hábitat más austral  en el mundo. Son bastante comunes, y los encontrarás en bosques templados fríos y húmedos, pantanos y tundra magallánica, sobre los 2.000 m de altitud en el norte de la Patagonia. Es de tamaño pequeño, con hocico corto. Su tímpano no está a la vista, y sus parótidas son ovaladas y próximas al ojo. Su cuerpo es robusto y de extremidades cortas. Su color es café o verdoso brillante, con estrías dorsales claras y características. Faz ventral blanquecina con manchas negras reticuladas.

Sapito de antifaz (Batrachyla taeniata): La especie se distribuye en Chile y Argentina, entre los 32º y 46ºS, y desde el nivel del mar hasta los 1.000 m (Úbeda et al. 2008). Se encuentra de manera más abundante desde Concepción hacia el sur. Hacia el norte de Chile, específicamente en la bahía de Quinteros, donde solía habitar, ya no se encuentran especímenes. Es una rana de tamaño mediano, de entre 23 a 42 mm de longitud, con hocico de cloaca y de cuerpo esbelto, con patas largas y delgadas. Sus dedos libres, sin membrana interdigital, terminan en puntas redondeadas. Su cabeza es algo puntiaguda, con anillo timpánico visible externamente. La piel es lisa, con algunas excepciones en individuos de zonas insulares que presentan suaves granulaciones. Su color varía entre café, terracota y beige en la zona dorsal y color crema centralmente. Presenta una característica franja pigmentada a cada lado del rostro, que va desde las narinas hasta el tímpano, a modo de un antifaz. Ojos negros con borde superior amarillo. Pupilas horizontales (Cei 1962, Rabanal & Núñez 2009).  Esta especie está clasificada como Vulnerable a nivel nacional.

Rana jaspeada (Batrachyla antartandica):  Se encuentra amenazada de extinción por la pérdida de su hábitat natural. Su tamaño es de 31 a 39 mm de longitud. Presenta un hocico corto, truncado. Sus ojos son salientes, con pupila horizontal, y no sobrepasan los bordes mandibulares en vista dorsal. De cuerpo esbelto y extremidades delgadas, con dedos libres y muy largos que terminan en forma espatulada. Su articulación tibiotarsal alcanza el borde posterior del ojo. Tubérculo palmar externo redondeado y el interno alargado. Los dedos de los pies tienen un reborde cutáneo angosto y membrana interdigital extendida solamente entre la base de los dedos. Tubérculo metatarsal interno saliente y alargado, y el externo mucho más pequeño y redondeado. Piel dorsal lisa y ventral con pequeñas granulaciones mucho más notorias en la superficie inferior de los muslos. La coloración es variable, siendo común un fondo grisáceo o amarillo con manchas oscuras que se distribuyen en toda la región dorsal, cabeza y costados. Las extremidades poseen brazaletes de pigmento oscuro que se continúan parcialmente en la superficie ventral (Barrio 1967). Se refugia en cuevas que excava en medio de raíces y musgos, en los márgenes no anegados o en pequeños taludes de pozas. La época de reproducción es entre los meses de diciembre y marzo, cuando los machos cantan desde sus refugios en las zonas húmedas boscosas, junto a lagunas y cuerpos de agua temporales (Barrio 1967; Formas & Pugin 1971). El canto nupcial es muy breve y débil, canta prolongadamente emitiendo sonidos aislados que carecen de estructura armónica (Barrio 1967). El canto de atracción (“advertisement”) se compone de pulsos de tono cortos, cuya frecuencia dominante es cercana a los 2 kHz y repetidos a una tasa de 1-2 pulsos/s (Penna et al. 1997). La hembra deposita los huevos en la vegetación, en clusters gelatinosos, cuyo número varía entre los 12 y 89 huevos (Barrio 1967; Formas & Pugin 1971; Formas 1976).

Rana moteada (Batrachyla leptopus): Mide entre 23 y 25 mm. Tiene el cuerpo esbelto y las extremidades delgadas, con dedos finos y de puntas ensanchadas. Los dedos son libres y la membrana interdigital es muy reducida. La cabeza y el hocico son redondeados y la piel es suavemente granulosa. Hay una gran variación en la coloración, que consiste en manchas irregulares grises, terracotas, verdosas o cafés oscuras sobre un fondo más claro, gris o crema. La región ventral es de color crema, con manchas oscuras irregulares y difuminadas de extensión variable. Las extremidades presentan brazaletes oscuros de pigmento. Ojos con pupilas horizontales y anillo timpánico visible externamente (Rabanal & Formas 2008). La larva tiene el cuerpo ovoide en vista lateral, dos veces más largo que alto. Tiene la musculatura caudal moderadamente robusta, las aletas dorsal y ventral bien desarrolladas y el extremo de la cola redondeado. La coloración dorsal es café oscuro y el vientre es transparente, donde se pueden ver los órganos internos (Formas 1976). La época reproductiva de esta especie es entre los meses de enero y abril. Los huevos son depositados sobre suelo húmedo bajo troncos podridos o entre la vegetación cercana a cuerpos de agua y sectores anegables (Rabanal & Formas 2008). Los machos están a cargo del cuidado parental, permaneciendo al lado de las puestas bajo ramas, troncos o piedras sobre el suelo húmedo (Úbeda & Núñez 2006). El hallazgo de huevos en un árbol a 10 m de altura sugiere que esta especie también tiene hábitos arborícolas (José Núñez, comunicación personal, 2010). Rabanal & Nuñez (2008) le asignaron el nombre de “Rana moteada”. En Chile, tiene una amplia distribución que va desde Concepción hasta la Región de Aysén (Formas & Brieva 2000, Úbeda et al. 2004, Rabanal & Núñez 2008). Altitudinalmente, alcanza hasta los 1.000 m, según Rabanal & Núñez (2008) y hasta los 2.000 m según Veloso & Navarro (1988). En las líneas bases de proyectos principalmente hidroeléctricos ubicados en las regiones de Los Ríos, Los Lagos y Aysén, se reportan nuevas localidades para esta especie: Isla Quinoa (comuna de Calbuco), Río Pulelfu, Río Correntoso y cuenca del río Baker. Esta última extendería su distribución en el sur de Chile hasta aproximadamente los 47°30’S. Es un habitante típico de los bosques de Nothofagus, donde puede encontrarse bajo troncos caídos y hojarasca húmeda, y en zonas anegadas con abundante vegetación.

Sapo rojo o sapo rosado (Eupsophus roseus): Es de tamaño grande, en comparación a las demás especies del género Eupsophus, pudiendo alcanzar los 40 mm. Es robusto, de cabeza redonda y ancha. Tímpano circular evidente. Patas gruesas con dedos libres. Piel lisa, porosa, con una estría clara mediana dorsal. Bajo troncos cercanos a aguadas y arroyos (Veloso y Núñez 2003). Habitante de bosques húmedos entre la hojarasca, terrenos selváticos inundados (Este informe). Depositan sus huevos en pequeños agujeros llenos de agua. No se ve particularmente amenazada.

Rana Grande Chilena (Caudiverbera caudiverbera): único anfibio introducido a la zona de Aysén, aunque es endémica de Chile. Según Cei (1962: 105), es un “Batracio de gran tamaño, robusto, con cabeza grande y muy ancha en la base, de hocico corto y redondo. Osificaciones dérmicas cefálicas soldadas al cráneo, incluyendo completamente las órbitas. Tímpano circular evidente; dientes maxilares y vomerianos presentes y desarrollados. Pupila vertical. Patas posteriores cortas, con dedos palmados no dilatados. Piel lisa verdosa manchada irregularmente, con placas glandulares chatas.”

Vive  bajo los 1.200 m de altitud hasta los 0 msnm, entre lagunas, humedales interiores, quebradas, pantanos y arroyos lénticos, es decir, ambientes que no presentan corriente de agua en un sentido unidireccional, y donde sus aguas están estancadas o casi estancadas. Se considera vulnerable. Según Veloso y Núñez (2003), esto se debe a es que se la usa para consumo humano, la trucha arcoiris se alimenta de sus larvas, y la expansión del uso de suelo para la agricultura ha contribuido a la fragmentación del hábitat de esta especie.

Rana esmeralda (Hylorina sylvatica) Es endémica y la única representante de Hylorinas en la región. Los machos adultos llegan a medir entre 53 a 56 mm y las mujeres, un poco más grandes, de 60 a 66 mm. Tiene cabeza grande, tan larga como ancha, ojos espaciados y hocico relativamente sobresaliente. Los machos tienen colores mas brillantes, y en los dos sexos se puede ver una variación tonal durante el día. En la noche son verde oscuras, y en el día su color verde esmeralda resalta con dos bandas iridiscentes color cobre. Un color amarillento claro puede verse a veces en el saco vocal de los machos. Los ojos tienen una pupila vertical.

Ranita o Sapito de Darwin (Rhinoderma darwinii) Su estado de conservación es vulnerable y dentro del grupo, es la que posee mayor riesgo de extinción. Es un animal endémico de los bosques templados de Chile y Argentina. En Chile habita hasta los 1.800 msnm. Se encuentra en zonas de vegetación donde hay Alerces (Fitzroya cupressoides) y Luma (Amomyrtus luma), siempre que hayan cursos de agua en las cercanías. Batracio pequeño, su longitud corporal oscila generalmente entre 25-30 mm. Cabeza de forma triangular, caracterizada por un apéndice nasal cilíndrico que le confiere un aspecto puntiagudo, similar al de las hojas en donde habita. Extremidades largas y delgadas, las posteriores con membrana de desarrollo moderado entre los dedos, de no más un tercio del largo del ortejo, estando ausente entre el 4° y 5° dedo. Piel dorsal suave, con pliegues laterales glandulares, de coloración variable verde, pardusca o café. Su vientre es negro brillante, con manchas blancas, extendiéndose la pigmentación hasta las membranas interdigitales (Cei 1962, Formas et al. 1975). Carnívoro generalista (Díaz-Páez y Ortiz 2003). Su desarrollo es directo, sin existencia de vida larvaria libre en medio acuático. Luego de la postura de huevos, el macho permanece cerca de estos hasta que se produce respuesta muscular, aproximadamente 20 días después. En este momento los huevos son ingeridos por el macho e incorporados a su bolsa gutural, donde permanecen hasta completar la metamorfosis en alrededor 50 días (30 días post ingesta), para ser expulsados como pequeñas ranitas (Formas et al. 1975).

 

Mamíferos:

De las cincuenta especies de mamíferos que pueden encontrarse en la XI Región, se agrupan en 6 Órdenes y 16 Familias. Los Órdenes son: Edentata (2 especies), Rodentia (23 especies),  Chiroptera (6 especies), Carnivora (12 especies), Artiodactyla (5 especies) y Lagomorpha (2 especies). Los mamíferos que habitan en Aysén y son endémicos de Chile son 5 especies, representando el 10% del total para la XI Región. En relación a las especies introducidas, en el área se encuentran 8 especies, y son: la Laucha (Mus musculus), la Rata negra (Rattus rattus), el Guarén (Rattus norvegicus), el Visón (Mustela vison), el Ciervo rojo (Cervus elaphus), el Jabalí (Sus scrofa), la Liebre (Lepus capensis) y el Conejo (Oryctolagus cuniculus). Estas especies  corresponden a un 16% de los mamíferos de la región.  Cabe recordar que debiéramos agregar otras cuatro especies de mamíferos domésticos, que se reportan como asilvestrados en algunas zonas (gatos, caballos, vacas y cabras, Aldridge & Alvear 1987).

En la región, 21 especies presentan problemas de conservación, encontrándose 5 especies en peligro (el tuco-tuco de Magallanes, el gato de Geoffroy, el gato Colo-colo, la güiña y el huemul), 8 vulnerables (el piche, la vizcacha, el coipo, el puma, el quique, el huillín, el chungungo y el guanaco), 2 raras, 5 inadecuadamente conocidas y 1 fuera de peligro.

 

Algunas especies emblemáticas son:


Colocolo o gato de las pampas (Felis colocolo) Es un felino  pequeño, de 52 a 70 cm de longitud, con una cola de 29 a 32 cm de longitud.  Es un gato que habita en gran parte de Sudamérica. En Chile, esta especie se caracteriza por sus  tonalidades café amarillento y rojizo. Las extremidades anteriores son café amarillentas y destacan líneas café-negruzcas transversales muy visibles. La cola es gris, similar al dorso, y con anillos oscuros. Su nariz es rosada claro. De las tres subespecies que habitan en Chile, el Leopardus colocolo pajeros es la especie que vive en Aysén y Magallanes, siendo una sub especie ampliamente distribuida en la Patagonia Argentina. Habita áreas de bosque, de matorral y praderas en la estepa patagónica.

 

Gato montés o gato de Geoffroy (Felis geoffroyi) Es el felino salvaje más común de América del sur. Habita en matorrales densos, en la estepa patagónica arbustiva y herbácea, y en bosques de Nothofagus. Tan solo un poco más grande que un gato doméstico, su cuerpo es robusto, y la cola más corta y aplanada que la del gato colocolo. Mide 60 cm de largo más 35 cm de cola, y 30 cm de alzada. Su peso ronda entre 4 y 5 kg. En el rostro se observan varias rayas negras, con dos mas estrechas en las mejillas, delimitando una zona blanquecina entre ellas. Su pelaje tiene numerosas manchas negras pequeñas, circulares y/o alargadas que cubren todo el cuerpo a excepción del vientre y la garganta. El color de fondo del  cuerpo es generalmente castaño, variando según la región, y siendo un poco más grisáceo en la nuestra . Su dieta consiste en animales pequeños como roedores, lagartos, insectos, ranas y peces. Sus hábitos son nocturnos, y suele dormir arriba de los árboles. También nada. La hembra tiene a las crías en una guarida. Tras 6 semanas después del parto, rápidamente los cachorros están listos para salir a cazar.


Güiña (Felis guigna) Endémico de la región Pacífico del continente sudamericano. Su distribución se extiende desde la zona central de Chile, hasta la Patagonia (Argentina y Chile).  Es el más pequeño de los felinos salvajes de Sudamérica y del mundo, con un peso promedio de 1,8 a 2,5 kg. Su longitud ronda entre los 65 y 73 cm.3 Su pelaje es color café a café amarillento, con manchas negras y redondas y de color de fondo un color marrón. Su vientre es blanco. Posee una cola muy corta, relativamente gruesa, que tiene de 10 a 14 bandas en sentido vertical de color negro.

Se conoce muy poco de su reproducción, pero el periodo de gestación se extendería por 72 a 78 días, luego del cual tendrían a sus crías en “nidos” que forman en árboles o sobre tupidas matas de colihues (bambú nativo). Las madres suelen tener entre uno y cuatro cachorros. Viven hasta por 15 años. Cazador nocturno, de hábitos arborícolas, sus presas son pequeños animales que habitan en los árboles, como roedores, marsupiales, perdices, palomas e insectos. A veces se alimentan de pudúes. Vive en los árboles, y se desplaza a traves de ellos. Es una animal solitario y de hábitos más nocturnos. Su estado de conservación es "Vulnerable" según la lista roja de especies amenazadas de la IUCN. Actualmente se encuentra protegida legalmente en Chile y Argentina.


Cóndor andino (Vultur gryphus) Lo incluimos en nuestro listado, por ser el ave no marina de mayor tamaño que habita en el planeta, y porque se la declaró como Monumento Natural en nuestro país y Patrimonio Cultural en Latinoamérica. El macho es de mayor tamaño que la hembra. Su plumaje es negro, con plumas blancas alrededor del cuello y en algunas zonas de las alas. La cabeza carece de plumas y es de color rojo, que cambia de tonalidad  según el estado emocional del ave. Se alimenta de carroña, y es de hábitos diurnos. Es una especie casi amenazada, ya que sufre la pérdida de su hábitat y es envenenada ilegalmente.


Pudú del sur (Pudu puda) También se le conoce como Venadito. Es endémico del sur de Chile y Argentina. Es es el segundo cérvido más pequeño del mundo, después del pudú del norte, con 36 a 41 cm de altura y un peso de entre 7 y 10 kg. Su cuerpo es compacto, con la cabeza gruesa y en  forma de cono. Su cuello, colas y patas cortas, ojos pequeños y orejas medianamente grandes y redondeadas. Son artiodáctilos, y por ello tienen pezuñas. Su pelaje es denso, corto y duro, de color cafe rojizo, y mas oscuro en la región dorsal. Posee una coloración más clara en las zonas laterales a la nariz y en la abertura de las glándulas lacrimales periorbitales. Las crías poseen manchas rojizas en la región dorsal y lateral. Los machos de esta especie poseen astas a partir del año, que crecen de manera estacional, cayéndose entre junio y julio y volviendo a crecer 10 o 15 días después. Con los años, estas astas son cada vez más grandes, llegando a los 10 cm. de largo. Midiéndolas, es posible estimar la edad de un individuo. Las astas del pudú son simples y levemente curvadas hacia atrás, y excepcionalmente puede presentarse una bifurcación desde la base. Es herbívoro,  come hojas de arbustos, cortezas y semillas, pastos y fruta caída. Habita preferentemente en el sotobosque de zonas sombrías y húmedas, hasta 3.200 mts. sobre el nivel del mar. En el hábitat del pudú, predominan las especies de Nothofagus, como el Coigüe (Nothofagus dombeyi),  la Lenga (Nothofagus pumilio), Araucaria (Araucaria araucana) y Alerces (Fitzroya cupressoides). Los humanos y los perros son el principal factor de muerte de estos animales. Su estado de conservación es Casi Amenazada (2016).

Ñandú (Pterocnemia pennata pennata) Viven entre Aysén y Magallanes. Son similares al avestruz. Se diferencian, entre otras cosas, porque su tamaño es menor, con medida promedio de 1,50 y 1,80 metros de altura, siendo la hembra más pequeña. Es incapaz de volar, pero a cambio, con sus tres dedos en cada pie, es capaz de correr a 80 km por hora. Dicen que es el animal más veloz del mundo. Buen nadador. Durante el otoño y el invierno conforman grandes grupos desde 20 a 30 individuos, que se van separando en grupos más pequeños al acercarse la época reproductiva. Son animales polígamos, por lo que en épocas reproductivas encontraremos grupos de un macho con varias hembras. A los que no les fue bien en la búsqueda de hembra para el apareo, se unirán en grupos no reproductivos formados por juveniles y machos.

Su dieta es en base a hierbas, semillas, frutos, insectos, reptiles y pequeños mamíferos.

Entran en celo entre julio y agosto. Para la nidificación escogen terrenos abiertos con poca vegetación; la hembra pone más de 40 huevos en un intervalo de 6 días, en pequeñas depresiones del terreno. Los huevos son grandes (9 x 13 cm) de color amarillento, aunque con el tiempo se vuelven blanquecinos. El macho es el encargado de incubar por 37 a 38 días en promedio.

 

Trucha Perca (Percichthys trucha) Es endémica en agua dulce de Chile y de Argentina, aunque se adapta al agua salada. Se encuentra desde Valparaíso a  Tierra del Fuego, con hábitat preferentes de lagos o zonas bajas de ríos. Su cuerpo es alargado, ancho y de cabeza pequeña.Su boca es relativamente grande y protráctil; premaxilares con dientes cónicos pequeños, maxilar con borde posterior irregular, sobre todo en truchas adultas. Su aleta dorsal tiene una porción espinosa y otra blanda. La aleta caudal es truncada. La coloración de este espécimen varía con el hábitat, pudiendo ser el cuerpo gris, verdoso, naranja o amarillento, mientras la región ventral del cuerpo puede ser blanca, amarilla o naranja con numerosos puntos negros distribuidos de manera uniforme en la cabeza, cuerpo y aletas. Escamas manchadas con castaño oscuro. La aleta caudal es de un amarillo violáceo y manchas oscuras. Se calcula que viven hasta 10 años. La etapa de reproducción de esta especie se realiza en primavera en los lagos y ríos. Se alimentan de crustáceos, larvas de insectos acuáticos, moluscos, crustáceos y restos de peces e insectos terrestres. Está en riesgo de extinción porque especies introducidas la han depredado, por la destrucción de su hábitat con contaminación industrial y orgánica y la fragmentación por canalización y centrales hidroeléctricas.

Huemul o ciervo sur andino (Hippocamelus bisulcus) Se le considera el ciervo más austral del mundo. Es un mamífero que habita en la Cordillera de los Andes de Chile y Argentina, generalmente en la vertiente oriental y en sectores periglaciares, alrededor de los Campos de Hielo Norte y Sur, desde los 0 hasta los 1.300 msnm. Algunas veces desciende a los 700 y 900 msnm. Lo verás por lo bosques caducifolios de Aysén, el bosque siempreverde mixto de la zona del Baker, en el Valle Chacabuco (iniciativa de conservación fundado por Kris Tompkins), la reserva Tamango (administrada por la Corporación Nacional Forestal, Conaf) y los matorrales de la zona periglaciar,  cerca de los límites del Parque Nacional Bernardo O’Higgins. Sus favoritos son los terrenos escarpados y rocosos, con pendientes de hasta 50°. Durante el verano es posible observarlos en la estepa de altura, donde predomina la vegetación arbustiva

Su cuerpo es robusto y de patas cortas. Alcanza un tamaño de hasta 165 cm de largo, siendo las hembras un poco más pequeñas que los machos. Su pelaje es denso, de color beige o café oscuro, variando durante el año. Sus orejas y cola miden entre 10 y 20 cm de largo. Los machos poseen un par de astas bifurcadas que pueden alcanzar hasta 30 cm de longitud. Su peso ronda entre los 40 y 100 kg. Es herbívoro, con dieta en base a brotes de árboles, hierbas y líquenes que se encuentran en las rocas de zonas altas. Viven generalmente en grupos de dos a tres animales, liderados generalmente por una hembra, seguida de sus crías. A lo largo de todo el siglo XX, su población ha sido exterminada por los seres humanos. Como resultado, encontramos que desde inicios del S. XXI, de la abundancia de huemules que había en la Patagonia, solo quedan pocos centenares. En 1976 fue clasificado como una especie en peligro de extinción, producto de la acción del hombre y en 2006 declarado Monumento NNatural de Chile.

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Notas

  • Nota 1

    Por la latitud en la que se encuentra Aysén, siempre habrán fuertes vientos viniendo del oeste. Estos vientos forman parte de un sistema mayor conocido en navegación como the Roaring Forties, o los Cuarenta Rugientes. Su característica es que son corrientes de aires en dirección este-oeste, producidas entre las latitudes 40º y 50º, y que son muy buenas para la navegación rápida en la zona austral del planeta. Fueron descubiertas en el siglo  XVII.  

    ¿Sabías que el Ciruelillo (Embothrium coccineum) o Notro es un arbusto que tiene la capacidad de adaptarse a ambientes inhóspitos, capturando fósforos y nutrientes desde lugares donde otras plantas no pueden? Para la comunidad científica, este descubrimiento es super importante, ya que el notro podría ser la llave para recuperar los suelos erosionados de Aysén. Otro árbol que también tiene esta propiedad para recuperar suelos erosionados el abedul, especie introducida en la Patagonia, y que verás muy presente en la ciudad de Coyhaique.

  • Nota 2

    No todos los animales que viven en la zona borde costero de Aysén son “bienvenidos”. Un ejemplo de ello es el  Visón americano (Mustela vison), mamífero carnívoro de la familia de los mustélidos, que  habita en sectores próximos a cursos de agua. El visón fue introducido en Chile con la finalidad de establecer criaderos para la industria peletera, pero por diversas razones, algunos ejemplares lograron fugarse y otros fueron liberados en áreas silvestres. De esta forma, la especie ha colonizado la región austral, provocando un grave daño para la fauna silvestre y doméstica, debido principalmente a la ausencia de depredadores naturales de esta especie. En la Región de Aysén fue introducido durante los años 60, y actualmente se ha propagado entre el sur de la Región de la Araucanía y la Isla Navarino, con una tasa de expansión de 7 kilómetros por año. El visón tiene una dieta amplia, que abarca insectos, crustáceos, anfibios, reptiles, aves y micromamíferos y, en general, todo lo que esté al alcance de su tamaño. Es una especie que representa una verdadera amenaza para los equilibrios naturales, al ser responsable de la depredación de especies nativas y aves acuáticas endémicas como el cisne de cuello negro. Además, puede ser transmisor de la plasmocitosis o enfermedad Aleutiana del Visón (ADV) causada por un parvovirus, que confiere a los ejemplares portadores de un determinado gen una importante deficiencia inmunitaria que llega a causar la muerte. El peso de los adultos es de 681 gramos a 2.3 kg, siendo el promedio mayor en los machos que en las hembras. Tiene la cabeza ancha, orejas muy cortas y pelaje lustroso de color pardo uniforme, con una raya más oscura en el dorso, además de patas cortas con pies anchos. Tiene hábitos nocturnos y su reproducción es bastante rápida, con periodos de gestación de 39 a 78 días. La camada usual consiste de dos a diez cachorros, con promedio de cinco y su capacidad reproductiva o adultez se logra entre el año y año y medio. La gestación puede ir de 39 a 78 días. Su piel es muy estimada por la industria peletera.

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