Recomendaciones para los viajes insulares

Recomendaciones para los viajes insulares
Información de Aysén

Los viajes a través de los fiordos y canales de Aysén pueden ser algo complejos, especialmente por la logística que conlleva prepararlos y tener que estar atento a una gran cantidad de variables que pueden atrasar más que adelantar los viajes. Sin embargo siguiendo estos simples consejos te aseguraremos que tendrás una muy buena experiencia.

Nuestro objetivo es alentarte a conocer todo el litoral de la Región de Aysén, y descubrir en particular, espacios cargados de vida y de historia, donde los habitantes a menudo te reciben en la simpleza de su hogar. Pero también sabemos que las condiciones actuales de acceso a los hermosos atractivos del área insular, aún distan de los destinos turísticos a los cuales estás acostumbrado. Por ello, queremos que estés bien preparado, y que tu único deseo, al terminar este viaje, sea  regresar.

  1. Disponer de tiempo: el transporte subvencionado que te puede llevar a las islas y puertos del litoral tiene por objetivo primero asistir a las comunidades que ahí viven, y por consiguiente aún no está diseñado como un transporte turístico. Los zarpes suelen producirse ¡en medio de la noche! Si bien existen horarios establecidos con antelación, estos difícilmente son respetados, ya que los movimientos de marea y las condiciones climáticas  a menudo demoran las recaladas. Debes por esto  viajar sin premura y eventualmente ajustar tu viaje en función de estas variaciones. Un mate con una buena compañía pueden ayudarte a disfrutar tranquilamente de la espera.
  2. Buscar información en todo momento: lo anterior significa que debes mantenerte alerta. Afortunadamente, la tecnología permite hoy realizar un seguimiento de las embarcaciones y ajustar la última programación con unas 3 horas de anticipación. No dudes en consultar reiteradamente a tus facilitadores por los horarios.
  3. Evitar intoxicaciones: como te mencionamos en distintas secciones, existen riesgos en el consumo de bivalvos debido a la presencia de marea roja. No los consumas. También es recomendable viajar con pastillas desinfectantes para el agua: si bien  es potable y su consumo no presenta riesgo, el color café claro debido al tanino del árbol tepú, puede parecerte sospechoso. 
  4. Llevar ropa impermeable y cortaviento: para disfrutar de tu estadía, debes mantenerte seco. Tanto en invierno como en verano, la lluvia puede ser compañera de viaje durante muchos días. Para que su presencia no te moleste, toma esta simple medida. Y si tienes la intención de caminar, piensa en la opción de llevar botas de goma: pueden resultarte muy útiles a la hora de saltar a tierra desde una embarcación, o penetrar sendas húmedas.
  5. No llegar de improviso: para asegurar la realización de las actividades que te sugerimos, debes tomar contacto con uno de los facilitadores.  Te dará las recomendaciones necesarias para  éxito de tu viaje. El listado se encuentra al término de la presentación de cada localidad.
  6. Llevar dinero en efectivo: habrás entendido que no hay cajero automático en ninguna de las islas. La única forma de cancelar los servicios y los productos consumidos será por lo tanto con dinero chileno en efectivo, ojalá sencillo.
  7. Preferir mochilas: ni en Puerto Gala, Puerto Gaviota, ni en Caleta Tortel existen calles. Todos transitan por las pasarelas azules y blancas que unen las distintas casas, o bien utilizan embarcaciones. Te será por lo tanto mucho más fácil desplazarte con una mochila.
  8. Llevar linternas frontales: el suministro eléctrico no es constante. Ten siempre a mano una linterna frontal.
  9. Caminar sobre las pasarelas: los lugareños parecen flotar sobre las pasarelas y avanzan sin miedo. Para quienes no estamos del todo acostumbrados, es necesario saber qué se debe siempre tratar de caminar por el medio, de manera lenta y fijándose bien por donde se transita. Evitarás accidentes o tropiezos.

Notas

  • Nota 1

    El libro “Los Nómades del Mar” escrito por el antropólogo francés Joseph Emperaire es una verdadera joya sobre el pueblo Kawésqar. Se trasladó al sector del actual Puerto Edén, aprendió su idioma y convivió con ellos 22 meses. “Este libro es el resultado de dos años de presencia y de vida cotidiana con una minoría humana, aislada, miserable, y condenada, a la que pronto nos unieron vínculos afectivos, durables y profundos. Nos proponemos exponer de la manera más objetiva posible la vida de ese grupo, buscando al hombre total y no sólo algunos de sus aspectos exóticos y pintorescos, los únicos que es posible conocer desde fuera. No tenemos otras referencias de objetividad que las que se traducen en contar sin retórica lo que hemos observado, sin prejuicios ni sistemas preconcebidos  para estudiar a los canoeros”, escribe en su libro. En 190 páginas explica teorías del porqué disminuyeron tan drásticamente las poblaciones, cuenta anécdotas, detalla aspectos físicos y de salud, explora relaciones humanas, costumbres, estilos de trabajo, religiosidad, entre muchos otros aspectos. El libro se puede descargar en forma gratuita desde www.comunidad.serindigena.org/archivosdigitales/libros/nomades_mar.pdf.

     

  • Nota 2

    La razón de nacer de Puerto Gaviota fue la pesca. Ésta sigue siendo su razón de permanecer. Nada mejor entonces para comprender la vida de un pescador que ser “pescador por un día”. A fin de prepararte para esta entretenida experiencia, proponemos familiarizarte con la rutina de la pesca vertical de la merluza austral:

    1. Preparar las carnadas: el día previo a la salida, cuando ya se confirma la jornada de pesca, ¡inicia tu conversión! Prepara tus dedos para que ágilmente logres ensartar la carnada en los anzuelos. Este tedioso proceso será amenizado con buenos mates y las aventuras contadas por tu maestro pescador.

    2. Levantarse temprano y tomar un buen desayuno: para encontrar y ubicarse en el mejor caladero, no hay que perder tiempo. Levántate muy temprano y toma un completo desayuno mientras amanece en los canales.

    3. Zarpar: en el punto acordado con tu maestro pescador, y a la hora convenida, se juntarán para iniciar el día de pesca. Sé puntual, ya que ¡al mar no le gustan los atrasos! Ayuda a soltar las amarras y déjate llevar.

    4. Buscar el lugar perfecto: la ubicación privilegiada de Puerto Gaviota está dada en particular por su cercanía con los mejores caladeros de merluza de toda la región. No será necesario viajar grandes distancias para llegar a un lugar óptimo, elegido por tu instructor pescador. Disfruta la travesía y el aire fresco de la mañana.

    5. Calar: Equipados con los espineles encarnados, buena ropa y alegría, llegas al área elegida por tu maestro pescador a quien ayudarás a colocar la boya de la cual cuelgan los espineles preparados el día anterior. Tal vez te deje elegir el color de la bandera que identificará “tus” espineles.

    6. Esperar: Mientras los peces se deciden  a morder el anzuelo, pueden retirarse del lugar y buscar una playa donde preparar una colación reponedora y preparadora para el momento más intenso del día, que aún te espera. Si bien el regreso al pueblo es una opción, te recomendamos aprovechar tu presencia en este hermoso entorno para conocer algún seno silencioso donde observar, por ejemplo, al Martín Pescador (Alcedo atthis). Este pájaro despeinado saca su presa del agua, al igual que tú, aunque por su pequeño tamaño, preferirá aquel pez pequeño que quepa en su largo pico. ¡Contempla sus hermosos colores y su estrategia de pesca!

    7. Recoger: Pasadas varias horas, volverán al caladero donde procederán a levantar los espineles. No te recomendamos participar en esta etapa ya que presenta importantes riesgos para quienes no están debidamente preparados. Motor apagado, tu maestro pescador te mostrará cómo recoger los espineles y desenganchar cada merluza, en un ritual a bordo que consiste en desprender el anzuelo, limpiarlo y tirar al mar los restos de carnada, para alimentar a las futuras presas. El botín es luego almacenado en unas cajas de frío y traído a puerto.

    8. El regreso a casa: tras este hermoso día compartiendo con tu valiente maestro pescador, regresarás a Puerto Gaviota a preparar tu propia merluza, transformado tras esta inolvidable experiencia.

    No vayas solo, y no te aventures cuando las condiciones de clima no lo permitan: los canales del Pacífico pueden convertirse rápidamente en canales bélicos.

  • Nota 3

     El ambiente de estuario de Puerto Raúl Marín es un buen hábitat para el puye (Galaxias maculatus).  De interesante valor comercial, es usualmente extraído mediante redes que uno o más pescadores tiran al agua en forma de trampa. Apetecido por los finos paladares del mundo entero, este pez sin escamas es un pésimo nadador, presa fácil de las truchas que esperan su regreso al río. Para protegerse, su piel casi transparente le permite mimetizarse con su entorno. En la primavera e inicio del verano, puedes sumarte a una faena de pesca del puye con habitantes de la localidad. Con ellos puedes aprender la técnica de pesca con malla puyera en la desembocadura del río Palena, o vivir una experiencia mayor, dejándote transportar a otro espacio costero, acampando y pescando al amanecer.

Fotografías

Fotografías que complementan este relato

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