Sembrando sostenibilidad en La Junta

Sembrando sostenibilidad en La Junta
Zona Palena - Queulat

Paul Coleman y Konomi Kikuchi, llegaron a esta zona en 2007, para cumplir su visión de construir un hogar utilizando los principios de sustentabilidad y permacultura. Aquí esperan exquisitas comidas vegetarianas y muchos aprendizajes.

La Región de Aysén, con su frondosa naturaleza, sus hermosos paisajes y su clima desafiante, ofrece una gran oportunidad a quienes quieren vivir una vida conectada con el medio ambiente, por lo que atrae a una fascinante variedad de personas que llegan de distintos países, para entregar aportes con su conocimiento, cultura, amistad y, a su vez, están dispuestos a aprender y ser parte de la cultura local. La localidad de La Junta es uno de esos lugares, en donde se puede interactuar con hijos y nietos de los pobladores que llegaron a la región en los primeros años del siglo XX, así como con los nuevos residentes que llegan paulatinamente, en busca de nuevos horizontes para realizar sus sueños. Muchas veces, esta convivencia e intercambio de tradiciones, tecnología y conocimientos, enriquece a todos. Ese es el caso de Paul Coleman, de nacionalidad inglesa y Konomi Kikuchi, de Japón, una pareja que llegó al poblado de La Junta en 2007. (Para contactarlos, puede ubicarlos en Facebook.)

Estacionamos nuestro vehículo al borde de la Carretera Austral, a unos metros al norte del puente sobre el río Rosselot, donde Paul nos espera para acompañarnos en la subida hacia su casa. Orgullosamente nos muestra terraza por terraza, sembradas con mezclas de árboles nativos, flores, verduras y hierbas culinarias. Nos explica que cuando compraron su terreno, toda la hectárea de pastos fue sobrepastoreada por ovinos y bovinos del sector, dejando el área como una mesa de billar, muy erosionada y sin ningún arbusto o árbol. Desde entonces han trabajado todos los días en la recuperación del lugar, reforestando, formando terrazas y piscinas acumuladoras de agua para sus jardines, construyendo invernaderos y, también, en la construcción de su casa, en donde utilizan una tecnología llamada “earthbags”, que consiste en llenar bolsas de yute o polipropileno con tierra y montar con ellas paredes en forma de ladrillos, que luego cubren por dentro y por fuera con madera, adobe u otro material. Todo su trabajo ha sido a mano, sin uso de vehículos o equipos pesados, como explica Paul, “solo la fuerza humana entre Konomi, algunos amigos y yo”.

Nuestra curiosidad crece a cada paso, a través de cada descubrimiento y muestras de avances y resultados. ¿Por qué Aysén?, ¿por qué todo a mano? Es una historia muy linda y romántica, que Paul y Konomi nos van contando poco a poco, mientras buscamos ingredientes frescos, sembrados y crecidos en sus tierras, para la preparación de un delicioso almuerzo.

Paul comienza contando: “Desde 1990 he caminado más de 47.500 kilómetros alrededor del mundo, a través de 39 naciones, plantando árboles y difundiendo el mensaje de paz a partir de la restauración ecológica. Konomi y yo nos conocimos en Tokio en 2005 después de que terminé mi paseo por Japón”. Konomi continúa con el relato: “Soy escritora y cuando conocí el trabajo de Paul, decidí escribir un libro sobre su vida e inspiración. Cuando terminé el libro, Paul me invitó a caminar juntos por toda la isla de Okinawa y allí nos enamoramos y pronto nos casamos”. Paul explica que “en ese momento le dije a Konomi: ‘Te voy a construir una casa en el lugar más hermoso del mundo, con aire y agua limpios, con una naturaleza virgen y lleno de bosques nativos. Será pacífico y seguro’. Entonces, pensé en todos los lugares que había visitado y nos pusimos en marcha hacia México donde alquilamos una casa en las montañas de Oaxaca. Era precioso y nos encantó la gente, pero cuando ocurrió la revolución, decidimos que no era el lugar para nosotros. Busqué lugares en Internet donde no había estado antes y finalmente encontré la Patagonia chilena. Parecía tener todas esas cosas que le había prometido Konomi y en 2007 la visitamos”. Konomi continúa: “En el momento en que nos bajamos del ferry en Chaitén, ya sabíamos que era el lugar para nosotros. Compramos el terreno en 2007 y activamente comenzamos a construir en 2009. Hemos estado construyendo más o menos sin parar desde entonces”.

Esta pareja ha realizado su visión de construir un hogar, utilizando los principios de sustentabilidad y permacultura. En adición a sus terrazas de jardín y su uso de la tecnología de “earthbags”, han construido un sendero de 100 metros que pasa por un sector de su terreno, el que fue previamente muy erosionado por el ganado, ahora se está recuperando a través de la plantación de árboles nativos que proporcionan un entorno precioso e informativo de la naturaleza de esta región. Su agua potable proviene de una vertiente que corre en la parte trasera de la casa. Emplean recolección de aguas lluvia para sus jardines y para lavar, también han construido varios estanques y un foso para asegurar que si el agua en la vertiente está muy baja en verano, tengan una reserva adecuada. Su electricidad diaria proviene del sol, a través de energía fotovoltaica, y tienen un generador a bencina que provee de electricidad en caso de emergencia.

Un punto importante en Patagonia es la calefacción para el invierno. Tienen una pequeña estufa a leña, que es más que suficiente para dar calor a su ambiente, porque el diseño de su casa les permite mantener el calor térmico. La casa está construida semi enterrada en la colina, lo que le da aislamiento subterráneo exterior con varios metros cuadrados de pasto como paredes. También, cuenta con una doble pared de “earthbags” (¡de un metro de grosor!), para proporcionar intercambio de calor y aislación. Paul nos cuenta que cada año su casa se vuelve más cálida en invierno. Este mismo factor de aislación ayuda en verano, pero con el efecto contrario: a pesar del calor exterior, el interior se mantiene fresco. Han plantado más de mil árboles en sus tierras para compensar el uso de madera en invierno y restaurar los entornos a como eran antes de la introducción de ganado.

Como se pueden imaginar, nuestra conversación se dirige pronto a la gastronomía. “Nuestros invernaderos son similares a nuestra casa con paredes de earthbags que los mantienen en un entorno caliente y bien protegido. Esto permite desarrollar el crecimiento de verduras que no son típicas de la zona de La Junta, tales como sandías, cosa muy inusual para esta parte del mundo. Nuestro método de agricultura orgánica se basa en la permacultura y también en la construcción de terrazas con restos de madera vieja, antes de cubrir con tierra. Esta técnica nos ayuda a mantener la humedad durante el verano y libera nutrientes beneficiosos para la tierra y las plantas”, nos cuenta Paul.

La gastronomía que preparan se compone de deliciosos platos vegetarianos, que no solamente incluyen una amplia variedad de sus cultivos, sino también de bayas y plantas silvestres que crecen en la zona, como la nalca y algas de mar que recolectan cuando viajan a Raúl Marín Balmaceda. Compran muy pocos alimentos procesados. Hornean pan y verduras en su combustión lenta, así como pasteles de frutas, bizcochos y pizzas. Mantienen la tradición japonesa de fermentar muchas cosas, como sus propias bebidas alcohólicas y sidras de frutas, y con un exprimidor manual, hacen los más deliciosos jugos de frutas, verduras y hierbas, extrayendo la bondad y nutrientes de estas plantas. También hacen chucruts, y pickles de rábanos, cebollas, e incluso, de algunas algas de mar. Conservan las verduras de la mejor forma posible, para que puedan disfrutar de sus delicias durante los días de inviernos y han aprendido que muchas de las verduras pueden quedar en la tierra durante los meses de frío, sin congelarse, permitiendo cosechar todo el año.

Finalizamos esta tarde de grandes aprendizajes, con un delicioso banquete que incluye un Tempura de flores de zapallo italiano, una Sopa de remolachas rojas (betarragas), un Pan integral con cebolla, y un postre preparado con las bayas recolectadas durante nuestra visita.

Fotografías

Fotografías que complementan este relato

RECETAS

Los sabores y saberes gastronómicos pueden ser un aspecto inolvidable de sus recorridos en Aysén. Cada rincón ofrece sus propios recetas y platos. Descubre tus recetas favoritas aquí.

Videos

Si una foto vale un mil palabras, un video vale un millón, ¿no es cierto? Aquí encontrara unos de los mejores para este sector.





Trailer de la Miniserie Un Festín Patagónico: Viajes Culinarios por Aysén - 2015





Capitulo 2: Un Festín con Sentido - Zona Palena-Queulat Trailer

Servicios

Tripadvisor

Con nuestro “plug-in” con Trip Advisor, es facilísimo a ubicar los mejores servicios del alojamiento, alimentación y guías y compartir los opiniones y experiencias de otros viajeros. Aquí nos presenta los servicios en las cercanías de este sector.

Alojamientos
Restaurantes
Actividades