Warning: file_get_contents(http://api.tripadvisor.com/api/partner/2.0/map/-46.537613369051286,-71.7281323671341/attractions?key=ae0fb1643a084cbc85bd8c3662a8316c): failed to open stream: HTTP request failed! HTTP/1.0 429 Unknown in /home3/patdesc/public_html/articulos/index.code.php on line 88

Warning: file_get_contents(http://api.tripadvisor.com/api/partner/2.0/map/-46.537613369051286,-71.7281323671341/restaurants?key=ae0fb1643a084cbc85bd8c3662a8316c): failed to open stream: HTTP request failed! HTTP/1.0 429 Unknown in /home3/patdesc/public_html/articulos/index.code.php on line 92

Warning: file_get_contents(http://api.tripadvisor.com/api/partner/2.0/map/-46.537613369051286,-71.7281323671341/hotels?key=ae0fb1643a084cbc85bd8c3662a8316c): failed to open stream: HTTP request failed! HTTP/1.0 429 Unknown in /home3/patdesc/public_html/articulos/index.code.php on line 96

El cariño y los buenos sabores son una constante en Yamily y Beatriz

El cariño y los buenos sabores son una constante en Yamily y Beatriz
Zona Chelenco

A la Región de Aysén llegaron pioneros de diferentes partes del mundo, entregando una variada paleta de culturas y sabores. En Chile Chico hay varios locales que hacen honor a su origen árabe, como el Restaurante Yamily y Beatriz, donde Beatriz Pereda Fara mantiene el legado de su madre. Nos recibe con un festín aromático y bien especiado.

Cuando conversamos con don Omar Chible en Coyhaique, nos compartió su conocimiento sobre el patrimonio árabe de la Región de Aysén. Desde esa tarde tan memorable, lo recordamos cada vez que encontramos una tienda, negocio o restaurante, con nombres de origen árabe, en homenaje a sus raíces culturales. Destacan algunos como el Café Oriente, la Casa Laibe, la Palestina, La Cocina de Yussef, la tienda Pualuan, el Líbano, y muchos más. Así como estos, se encuentra el Restaurante Yamily y Beatriz (Pedro Antonio González 25. Teléfono: (09) 93016374), ubicado al costado de la plaza en Chile Chico, pintado de color oro y adornado con camellos sobre escenas del desierto, como un homenaje que Beatriz Pereda Fara mantiene al legado de su madre Yamily Fara. Ella era hija de inmigrantes árabes, quienes llegaron a Balmaceda como mercachifles, en las primeras décadas del siglo XX. Yamily creció en Balmaceda y después se fue a vivir a Chile Chico, junto a su marido. Beatriz recuerda los relatos de sus padres, “En ese tiempo, no había nada. Cuando llegaron, de inmediato se pusieron a sembrar los parrones, los nogales, y así poder tener los productos para preparar la comida árabe”.

Durante los siguientes 40 años, Yamily desarrolló uno de los restaurantes más históricos de Chile Chico. Como buena emprendedora comenzó a vender diferentes mercaderías y probó distintos rubros, hasta que un día decidió agregar a su oferta la venta de completos a los primeros turistas que empezaron a llegar a la zona. “En esos años, solamente llegaban las vienesas y ella tenía que hacer todo el resto a mano y con sus propias recetas inventadas, el pan, la mayonesa, el chucrut. ¡A los turistas les gustó mucho! Después comenzó a preparar y probar nuevos ingredientes incorporando recetas árabes, las que tuvieron muy buena aceptación por parte de la gente local y los varios árabes que había en esa época”.

Muchos de los ingredientes se conseguían en Los Antiguos, Argentina, donde tenían más acceso a la mercadería especializada, como el trigo burgol, la cúrcuma o los piñones europeos. Además, se empezaron a usar los productos de la zona, para reemplazar algunos ingredientes. Por ejemplo, carne de vacuno en vez de cordero, que es lo típico en la comida árabe. “Mi mami empezó a fusionar sabores, siempre usando muchos condimentos. Por ejemplo, si hacía una cazuela usaba mucha pimienta, comino, cilantro y eso a la gente le gustaba. Los condimentos había que sembrarlos, porque acá no había grandes supermercados como ahora, así que ahí teníamos perejil, cilantro, romero, tomillo. Ella cosechaba y guardaba todo”.

Cada miércoles, Beatriz prepara un surtido de comida árabe, como un homenaje a su mamá. “A mi madre le encantaba la cocina, decía que era un arte. Con lo que tuviera hacía maravillas. Mostraba todos sus sentimientos y cariño en la comida, porque era la forma de juntarse. Para los árabes la comida es muy importante y es la forma de reunirse. Nosotros almorzábamos juntos, siempre a la una en punto llegaban todos hambrientos a comer. No es como la comida criolla que se sirve por plato, acá se ponía toda la comida al medio y cada cual sacaba lo que quería. Se comía mucho y se seguía conversando con un café amargo y dulce árabe, como la baklawa que sirvo todos los días”.

Beatriz nos recibe con una muestra de comidas árabes parecida a los surtidos que sirven los días miércoles en el restaurante, explicando cada delicia con precisión y afecto. Entre los platos fríos probamos el Kubbe crudo, hecho de carne tártara, trigo burgol, especias y el Hummus con tahine, que es una pasta de garbanzos, semillas de sésamo (tahine) y especias. Es un acompañamiento para todo el resto de la comida y se sirve con pan pita. Entre los platos calientes degustamos el Kubbe cocido, que es lo mismo que el crudo, pero este vez frito, adquiriendo un sabor muy distinto. También comemos Uarak y Malfuf, platos que consisten en hojas rellenas con carne, arroz y especias, cocidos al vapor. Los uarak utilizan hojas de parra y los malfuf hojas de repollo. Terminamos con un dulce de Baklawa, hecho de masa filo, nueces, especias y almíbar. ¡Imperdibles, todos! ¿El secreto? Compartir el amor por la cocina y aprender de una maestra. “Fue aquí en esta cocina donde me enseñó a cocinar. Yo era su ayudante, así que ahí aprendí todo”.

Fotografías

Fotografías que complementan este relato

RECETAS

Los sabores y saberes gastronómicos pueden ser un aspecto inolvidable de sus recorridos en Aysén. Cada rincón ofrece sus propios recetas y platos. Descubre tus recetas favoritas aquí.